Dos presupuestos solo se pueden contrastar con criterio si describen necesidades parecidas. Anota qué espacios se atenderán, qué tareas se esperan y con qué frecuencia. Después comprueba si ambos contemplan las mismas condiciones de horario y acceso.
Señala aparte los extras que pueden cambiar el trabajo: por ejemplo, interiores de electrodomésticos, cristales de difícil acceso, materiales delicados o zonas que requieren una valoración específica. Si una partida no aparece explicada, pregunta antes de darla por incluida.
La frecuencia, el estado inicial y la distribución también influyen en el alcance. Las recomendaciones de estas páginas son generales; cada propuesta debe confirmar directamente las tareas, los límites y cualquier condición relevante.